Los Baby Boomers buscan estabilidad, la Generación X independencia, los Millennials impacto social y la Generación Z flexibilidad.
las inversiones inmobiliarias a través de derechos fiduciarios se han consolidado como una alternativa atractiva en Colombia y el mundo. Este modelo permite a los inversionistas adquirir un porcentaje de grandes propiedades y obtener rentabilidad sin necesidad de administrar directamente los activos. Jesús Suárez y Juan Diego Zambrano, fundadores de Profid, explican las preferencias de cada generación al momento de invertir en finca raíz no tradicional.
Los Baby Boomers, con edades entre 61 y 79 años, priorizan la estabilidad y la seguridad. “Las inversiones que no necesiten de su gestión directa son ideales, como edificios con usos mixtos, centros médicos, locales comerciales y bodegas con contratos de arrendamiento u hoteles estabilizados, que generan rentas estables y predecibles que crecen en el tiempo”, explica Juan Diego Zambrano. Suárez agrega que “para ellos es clave dejar un respaldo patrimonial para sus familias. De manera que, si llegaran a faltar, sus seres queridos puedan recibir ingresos pasivos, sin complicaciones ni estrés”.
La Generación X, conformada por personas entre los 45 y 60 años, busca independencia económica y la construcción de múltiples fuentes de ingresos. “Buscan la estabilidad económica para su familia y trabajan por un retiro anticipado. Esperan que sus inversiones renten a mediano y largo plazo”, comenta Jesús Suárez. Esta generación invierte en propiedades que generan rentas periódicas sin comprometer su tiempo, como hoteles, centros comerciales, oficinas y activos mixtos.
Los Millennials, con edades entre 29 y 44 años, enfocan sus inversiones en la independencia financiera y en causas con impacto social y ambiental. “Las inversiones con impacto social y ambiental, alineadas con sus valores, es lo suyo”, señala Zambrano. Esta generación busca ingresos pasivos que les permitan flexibilidad y la posibilidad de vivir de sus inversiones. “La creciente incertidumbre sobre si realmente podrán pensionarse o si mantendrán sus fuentes actuales de ingresos laborales ha llevado a muchos Millennials a buscar alternativas para asegurar su futuro”, explica Suárez. Entre sus preferencias se encuentran proyectos innovadores como parques de autogeneración solar y desarrollos inmobiliarios ecoamigables.
La Generación Z, con edades entre 13 y 28 años, tiene una perspectiva diferente sobre el dinero y las inversiones. “Se les conoce como la sociedad líquida, no les interesa depender de nada. Son los que no quieren casa, ni invertir en propiedades que dependan de ellos”, indica Zambrano. Su modelo de inversión se basa en ingresos pasivos que les permitan mantener un estilo de vida nómada, digital y flexible, con énfasis en la obtención de ganancias rápidas a corto plazo.
El mercado de las inversiones inmobiliarias ofrece opciones que se ajustan a cada perfil generacional, con estrategias que van desde la búsqueda de estabilidad y la diversificación del patrimonio hasta la generación de ingresos que permitan un estilo de vida sin ataduras. Según Profid, una inversión exitosa debe generar tranquilidad, un factor en el que coinciden todas las generaciones.
PAULA GALEANO BALAGUERA
Periodista de Portafolio
Foto: IStock